Provisión

Proveer el sustento de la familia le ha sido delegado al esposo:

Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo
1 Ti. 5:8

Según Proverbios 31, es verdad que la esposa tiene una parte importante que colaborar en este asunto. Pero Dios ha determinado que sea el esposo el proveedor principal de la familia. Obviamente nosotros, como hombres, no podemos confiar en nosotros mismos para lograr esto, nuestra confianza debe estar en el Señor. Es normal que el hombre tenga un fuerte deseo de proveer para su familia, pero muchos hombres han abdicado su responsabilidad y esperan que sea su esposa tome una responsabilidad que no es de ella. Eso no significa, sin embargo, que la mujer no pueda ayudar a proveer para su familia.

Hemos descubierto que la mujer puede ser más productiva y contribuir mucho más con su trabajo en el hogar, produciendo bienes y servicios, que lo que puede obtener saliendo a trabajar fuera de su hogar. Dios no creo al grueso de las mujeres con la habilidad de manejar las presiones que ocurren con frecuencia en el mundo laboral. Muy a menudo, la familia no tendrá un beneficio real si la esposa se encuentra trabajando fuera de casa. Pero la familia carecerá de los enormes beneficios que aporta una madre que se ocupa de cuidar su casa, como estudiamos en Tito 2:5.

Cada ve, más familias se dan cuenta que, desde una perspectiva únicamente económica, no vale la pena que la mujer trabaje fuera del hogar. La madre que trabaja tiene que gastar más en ropa, pasajes, cuidado de los hijos, preparación de la comida y limpieza de la casa, que la que se queda en casa. Una mujer en su hogar puede aportar muchas más bendiciones a su familia que lo que el dinero puede comprar.

Hemos observado algunos hombres que se aterrorizan durante las presiones económicas y empujan a sus esposas a salir a trabajar fuera de su casa. Durante estos tiempos de presiones, es necesario ejercitar la paciencia, para encontrar una mejor solución, en lugar de tener a la esposa trabajando fuera de su casa. A veces la familia tiene que aprender a vivir con lo que cuenta y volverse mejores administradores de lo que Dios ya ha provisto

En el barbecho de los pobres hay mucho pan; mas se pierde por falta de juicio

Pr. 13:23

Algunas personas se dejan llevar por sus emociones al comprar cosas que no pueden permitirse, sólo porque “alguien más las tiene” (lo cual, por supuesto, no es motivo recto, ni verdadero para comprar). También hemos observado que con frecuencia, cuando la familia ha aprendido a manejar bien lo que tienen, Dios les derrama mayores bendiciones por medio del esposo.

Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”. (Fil. 4:12)

Con frecuencia Dios nos recortará financieramente antes de derramar mayor abundancia en asuntos
financieros. Tenemos que aprender a mantenernos firmes en los tiempos de presiones económicas, aprender nuestras lecciones, y poner nuestra confianza en el Señor. Hemos de ser obedientes a la Palabra de Dios y ser fieles en pagar nuestros diezmos y ofrendas al Señor para que Él derrame Sus bendiciones sobre nosotros

Te amo en el amor del Señor Jesús.

¡Dios te bendiga!

Pastor Wiliam Recinos.

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