El plan y propósito de Dios es que la mujer tenga un corazón limpio y puro, plenamente consagrado a la voluntad de Dios, como declara:
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra
Efesios 5:26
Cuán importante es tomar un tiempo diario para la oración y la lectura de las Escrituras, para que Dios nos hable y quite cualquier maldad que nos impida una consagración pura y total hacia el Señor y Su voluntad. Con esta consagración viene un compromiso de seguir los caminos de Dios y hacer lo que Él dice. Los pensamientos que las mujeres dejan entrar a su mente son de gran importancia.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos
en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo
puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en
esto pensadFil. 4:7-8
Este pasaje nos da un marco para probar cada uno de nuestros pensamientos si se le debe permitir o no entrar a la mente. Las ocho pruebas que Pablo menciona aquí son como ocho centinelas que han de cruzarse para entrar al patrón de pensamiento. Si un asunto no puede pasar cada una de ellas, debe desviarse y jamás regresar. No siempre podemos controlar los pensamientos que se nos presentan, pero si podemos escoger
entretenernos con esos pensamientos más de la cuenta, o apartarlos de nosotros.
Si una persona tiene un pasado moralmente corrompido, el Espíritu Santo buscará lograr una obra profunda de arrepentimiento y limpieza para restaurar el corazón y la mente de una virgen. Si esta limpieza y remoción del pasado tiene lugar antes del matrimonio, la mujer puede entrar santa al matrimonio sin que las relaciones pasadas contaminen la unión con su esposo. Aunque este proceso puede durar muchos años, la obra del Espíritu Santo produce un corazón casto, puro. Gracias a Dios, la obra que Jesucristo realizó puede hacer a las personas libres de los pecados pasados que siguen atándolos en el presente. El propósito de Dios es restaurar lo que se ha perdido, y producir un corazón puro que responda completamente a Sus propósitos.
Te amo en el amor del Señor Jesús.
¡Dios te bendiga!
Pastor Wiliam Recinos.
