La palabra “amar” en el idioma inglés y también en español, abarca un amplio espectro de significados. Decimos: “amo a mi esposa; amo a mis hijos; amo mi hogar; amo mi carro; amo a mi perro”. Felizmente, aunque usamos el mismo verbo “amar”, tenemos diferentes niveles de amor para cada una de estas cosas. En lugar de usar una palabra para todo, los griegos usan diferentes palabras para expresar diferentes tipos de amor. Cuando la escritura manda que el esposo ame a su mujer, se usa la palabra griega agapeo. En este versículo, en que la mujer es enseñada a amar a su esposo, se usa otra palabra griega, que expresa un pensamiento diferente; esta palabra es philandros, que quiere decir que la esposa tiene que ser una compañera o amiga afectuosa con su esposo.

El concepto es que la esposa debe ser una compañera que sepa responderle a él. La clave para que una esposa ame a su marido se centra en su capacidad de recibir la gracia de Dios para responder a su marido de muchas maneras diferentes. Muchas mujeres son gobernadas por sus sentimientos o emociones, y no han aprendido a responder bien a sus esposos. Las ancianas deben enseñar a las jóvenes en esta área vital de responsabilidad, para que el esposo se sienta amado, apreciado y respetado.

Todo hombre desea que su mujer aprenda a responder a su liderazgo con respeto. Efesios 5:33 establece que la mujer “respete a su marido”. Esto significa que debido a que la mujer tiene el temor de Jehová y honra los caminos de Dios, ella tiene alta estima por la posición de su esposo como el líder designado por Dios sobre ella. Muchas mujeres desdeñan el papel de su marido como cabeza del hogar y le responden con gran desacato. Otras ejercen un gran control de sus esposos y de su familia, demostrando que no tienen el temor de Jehová y el debido respeto cristiano por el lugar de sus maridos en el orden familiar. El éxito de un hombre en la vida puede estar muy influido por la respuesta de la mujer a su liderazgo. Cuando la mujer responde verdaderamente en amor a su esposo, ella escucha atentamente cuando le habla a ella o a otros. Con frecuencia, durante la consejería he preguntado al esposo qué tipo de peticiones tiene hacia su esposa. Muchas veces, la mujer establece lo que su esposo le ha pedido, siguiendo con una declaración como esta: “él dijo que esto es importante para él, pero yo sé que realmente no es importante”. Lo que ella está diciendo es que lo que se le pidió no es importante para ella.

La mujer que ha sido enseñada a responder a su esposo, aprenderá a escuchar cuidadosamente sus peticiones y a no desecharlas como cosas insignificantes. Debido a que el hombre y la mujer han sido creados por Dios tan diferentes, la mujer necesita entender que lo que es irrelevante en su opinión, puede ser muy importante para
su esposo.

Cuando la mujer realmente aprende a escuchar las peticiones de su esposo, y a responder con la gracia del Señor, demuestra un profundo afecto hacia su esposo. El tiempo de calidad en que un hombre y su esposa se comunican y comparten su corazón es limitado. La mujer debe tener cuidado de no ocuparse en demasiadas responsabilidades, aparte de ser madre y ama de casa, para que su esposo la encuentre desocupada cuando él desee compartir su corazón con ella.

Otro asunto muy importante es la respuesta de la mujer hacia el afecto de su esposo. Mas tarde, estudiaremos la importancia de que el esposo dé afecto a su familia. Igualmente importante es que la mujer corresponda al amor de su marido. Aunque usted no lo crea, los hombres realmente tienen un profundo deseo por agradar a su mujer, pero debido a que ellas rara vez expresan gratitud, apreciación o alabanza por los actos de afecto de su
esposo, algunos hombres sienten que nada de lo que hacen será apreciado.

Te amo en el amor del Señor Jesús.

¡Dios te bendiga!

Pastor Wiliam Recinos.

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